Viaje a Corea y Campeonato de Hapkido de Gumi (Gyeongsangbuk-do) en julio de 2026
Presentación
Durante el mes de julio de 2026, una representación de la Asociación KIDO España de Hapkido viajó a Corea del Sur para vivir dos semanas de intercambio cultural, entrenamiento y competición junto a diferentes organizaciones y practicantes coreanos.
El viaje permitió reencontrarse con algunos de los compañeros que habían participado en los últimos Campeonatos de España KIDOHAE, fortaleciendo los vínculos de amistad y colaboración que la asociación mantiene con Corea y que constituyen una parte fundamental de su proyecto.
Uno de los momentos más especiales tuvo lugar en Daegu, donde el presidente de la asociación, Doo Hyung Cho, fue recibido por el primer alumno de Choi Yong Sul, fundador del Hapkido. A sus 98 años, el maestro mantiene un admirable estado de forma y continúa vinculado a la preservación y transmisión del Hapkido. Con octavo dan y como presidente de la Asociación para la Conservación del Hapkido Auténtico, el encuentro permitió compartir experiencias y acercarse directamente a una parte esencial de la historia de este arte marcial.
La expedición también se desplazó hasta Chungju, donde la Asociación KIDO España de Hapkido formalizó un acuerdo de hermanamiento con la World Martial Arts Union (WOMAU), abriendo una nueva vía de colaboración internacional y de intercambio entre organizaciones dedicadas a las artes marciales.
El componente deportivo tuvo también un papel protagonista. El equipo KIDOHAE participó con éxito en la 11º Saemaeul Cup, un campeonato multidisciplinar de artes marciales celebrado en Gumi, compartiendo tatami con deportistas y maestros de diferentes disciplinas.
Pero el viaje fue también una oportunidad para conocer otras expresiones de la tradición marcial coreana. La expedición practicó Sunmudo en el templo budista de Golgulsa y tuvo además la oportunidad de acercarse al Taekkyon, una de las disciplinas tradicionales coreanas, ampliando así la experiencia más allá del propio Hapkido.
Más que un viaje deportivo, esta experiencia supuso una oportunidad para aprender, compartir y estrechar vínculos con las raíces culturales y marciales de Corea. Dos semanas de encuentros que dejaron nuevos aprendizajes, amistades y proyectos de futuro para seguir construyendo puentes entre España y Corea a través del Hapkido.
Un viaje que terminó en España, pero cuyo camino continúa sobre el tatami.